17 abr. 2017

Navy dress.

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"¿Nunca os ha pasado, que cuando éramos pequeños, que veíamos a los más grandes del cole, como muy grandes? ¿y como que a nosotros nos faltaba mucho por llegar? Y cuando menos te lo esperabas, "pam", tú ya eras uno de ellos, y no tenías la sensación de ser tan grande, ¿verdad? Ni parecía que hubiera pasado tanto tiempo.

A mí con los chavales de la universidad me pasaba lo mismo. Decía: "buah, en la universidad, cogiendo las riendas de sus vidas, con las carreras que les gustan, con sus propios coches", y cuando menos te lo esperabas "pam", tú ya eras uno de ellos. Y no tenías la sensación de llevar las riendas de tu vida, ¿verdad? Muchas veces estudiabas una carrera que no te gustaba. Y el coche no era tuyo.

Y luego yo veía la edad de los treinta como.. uuff.. una edad super lejana. Y que cuando llegase a tenerla, seguramente me habría convertido en una persona responsable, madura, con mi propia familia. "Pam", y mira. 

Y lo mismo pienso de los cuarenta, los cincuenta, los sesenta, setenta, ochenta, noventa, cien, ¡pam! ¡mañana os cuento! Y esto va así amigos, esto va así. El tiempo es implacable. El tiempo no espera a nadie. El único consuelo que nos queda es que el tiempo es igual para todo el mundo. Un consuelo de mierda, pero bueno... un consuelo.

Hace mucho leí en una de las maravillosas greguerías de Ramón Gómez de la Serna, que desde aquí os la recomiendo porque son geniales, leí una greguería que desde entonces la tengo aquí grabada y no me la quito que decía: "cuando nos asomamos al avismo de la vejez, siempre viene un niño y nos empuja por detrás." 

El tiempo. El tiempo. Creo que el tiempo es el concepto más contradictorio que se ha creado en la humanidad. Pero seguro, vamos. Y sino mira. El tiempo siempre ha existido, ¿verdad? Siempre ha habido tiempo. El tiempo siempre ha estado ahí. Pero qué curioso, para la gran mayoría de cosas no hay tiempo. 

A mí, personalmente, me encantaría poder leer todos los libros que se han escrito. Todos, desde el primero hasta el último. Pero no se puede, es imposible, porque no hay tiempo. Me encantaría poder ver todas las películas que se han rodado. Todas. Desde las más buenas hasta las más malas. Pero no se puede, porque no hay tiempo. 

Me encantaría, no sé, viajar a todos los países del mundo. Hablar el máximo número de idiomas posibles. Practicar todos los deportes. Incluso tomarme un café. Con toda la gente que he querido, con toda la gente que quiero y con la muchísima gente que seguramente querré. Pero no se puede. Porque no hay tiempo. No hay tiempo." 

Fuente: Dani Rovira 

3 abr. 2017

Guarda el abrigo, abre el corazón.

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¡Buenos días por la mañana amores del ciberespacio! ¿Cómo os trata el comienzo de la semana? Espero que realmente genial, pues yo bien sé que no os merecéis menos que eso. Haciendo una vista atrás de mis años en la blogoesfera me doy cuenta de lo olvidado que tenía este comienzo de entrada. Y me consta que las personitas que lleváis aquí años leyéndome os lo sabéis hasta de memoria!!! 
Hoy me apetece escribiros y hacer especial alusión a una gran frase de este espacio: ¿Capaces o incapaces? Sabéis que si hay algo en este blog es energía positiva de la buena. Nueva semana, nuevos retos, nuevo mes. ¡Vamos a por todas!

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Eh tú, sí, tú, que estás ahí leyendo estas líneas. Guarda ese gran abrigo negro o moriremos de calor. Coge esa botella de buen vino Celeste, haz la maleta con básicos esenciales de color blanco, saca tu mejor sonrisa y escapemos a un lugar hacia ninguna parte. Con mapas y a lo loco. Sin rumbo fijo, sin brújula, sin conexión a internet y con la peor copiloto de la historia. Porque a la chica se le ocurrió la brillante idea de dejarse el sentido de la orientación en algún lugar vete tú a saber donde. Seguramente esté en el mismo cajón donde reinan la calma y la cordura.  Agárrate fuerte porque vamos a salir de esta. De esta y de todas. 

Hace ya más de 270 días que puedo reconocer tu silueta por muy lejos que esté. Hace más de 270 noches que tu sonrisa acompaña mis mejores sueños y consigue iluminar mis peores pesadillas. Será porque desde entonces, me he creído con el derecho de conocer hasta tus más perdidos lunares en ese precioso lienzo que es tu espalda. Será porque me he otorgado el don de ahondar en las historias que narran tus cicatrices de guerra. Aquellas que puedes ver marcadas en tu piel, y las que no, también.

O quizás, pero sólo quizás, será porque me creo con el derecho de escuchar las voces que gritan tus ojos color miel, aún sin emitir voz alguna. Muchos dirán que es por eso de hablar con las miradas, que de pasar mucho tiempo con una persona puedes llegar a intuir lo que piensa. Pero no, yo diré que es la conexión más bonita que existe. 

¿Y sabéis qué? Que siguiendo haciendo memoria puedo confirmar que todas las cosas buenas empiezan con miedo. Sí, sí, aunque digas que nunca tienes miedo. Miedo a lo desconocido, miedo a fallar, miedo a hacer el ridículo. Todas las cosas buenas, también, imponen miles de barreras para conseguirlas. ¿Qué? ¿Os creías de verdad que lo bueno cae del cielo como la lluvia? Y aquí puede jugar un papel importante eso que llaman suerte. Pero a mí me enseñaron que la suerte se fabrica. Por eso, si quieres algo de verdad, lo mejor es que no pares ante ningún obstáculo hasta conseguirlo. 

Hoy por hoy, no me arrepiento de nada de lo que hice en su momento, porque sé que siempre actué con el corazón. Y es como debemos actuar en cada situación. Soy fan de seguir mis impulsos, por muy alocados e insensatos que sean. De rebelarme, digan lo que digan, opinen lo que opinen. Porque vida solamente hay una. ¿Y qué? que ya vamos por la mitad del camino. 

Y gracias a ti, con esa impoluta carcajada seca que se convierte en una dulce melodía. Gracias por llegar con tanta paz a mi vida para conseguir frenar este motor y transmitir desconexión al mismo. Gracias a ti por equilibrar esa balanza que estaba totalmente descontrolada. Gracias a ti, por seguir conmigo en este camino (que no es de rosas). Por aguantar que todos los días sean dignos de celebración. Gracias por existir y por alinear los astros. Gracias por persistir. Gracias. Porque hoy creo que los superhéroes, existen.